
LA REFINERIA
DE AMUAY
DEPARTAMENTO
DE RELACIONES PUBLICAS DE LAGOVEN. S.A.
FILIAL DE
PETROLEOS DE VENEZUELA
Depósito
Legal lf 82-0701
DISTRIBUCION
GRATUITA
Diseño
gráfico: J. Luzuriaga / Impreso por Cromotip / enero
1985
Portada:
Miguel Ramos
Desde una pequeña casa de bahareque denominada Villa Zorca,
situada en medio de un desierto de cardones y cujíes, en la parte occidental de
la península de Paraguaná, se comenzaron a dirigir en 1946 los trabajos de
construcción de lo que al cabo de algún tiempo se convertiría en uno de los
complejos de refinación mas importantes del mundo: la Refinería de Amuay, de Lagoven, filial de Petróleos de Venezuela, S.A. Cuatro años
mas tarde, en 1950, se iniciaron las operaciones de refinación al entrar en
funcionamiento el alambique de destilación atmosférica 1 que podía procesar
60.000 barriles diarios de petróleo. En la actualidad la Refinería de Amuay
ocupa una extensión aproximada de 2.200 hectáreas y tiene una capacidad de
procesamiento de 630.000 barriles de crudo por día. La casi totalidad del
petróleo que procesa Amuay proviene de los campos que opera Lagoven
en la cuenca del Lago de Maracaibo, y llega a la refinería a través del
oleoducto Ulé-Amuay, formado por dos tuberías gemelas
de 66 centímetros de diámetro cada una, con una longitud de 235 kilómetros y
una capacidad para transportar 790.000 barriles diarios.
PROCESOS DE REFINACIÓN
El petróleo crudo, tal como se extrae de los yacimientos, es una
sustancia que debe ser sometida a diversos procesos, para convertiría en
productos, principalmente combustibles y lubricantes. Algunos de los derivados
del petróleo se utilizan como materias primas en una variedad de actividades
que constituyen en su conjunto la industria petroquímica. El primer proceso a
que se somete el crudo es la destilación a presión atmosférica. Amuay cuenta
entre sus instalaciones con cinco alambiques de este tipo que, por su capacidad
conjunta de procesamiento, colocan a Venezuela en una posición prominente en el
campo de la refinación a escala mundial. El proceso de destilación atmosférica
se efectúa calentando el crudo en un horno a temperaturas cercanas a los 360°C e introduciéndolo luego en la columna de
fraccionamiento, donde los productos principales se separan según su rango de
ebullición. De esta primera etapa.1 y 2 / Unidades de destilaci6n al vacío que
operan en Amuay. 3 / Planta N° 5 de destilación
atmosférica. se obtienen gases, nafta, kerosén,
gasóleos liviano y pesado y un residuo o fondo atmosférico, el cual es sometido
a una segunda etapa de destilación. Las naftas provenientes de la destilación
atmosférica se someten a un proceso de separación con el fin de obtener
propano, butano y naftas liviana, intermedia y pesada. El propano es usado en
el proceso de desparafinación de las bases
lubricantes y como combustible; el butano es sometido a un proceso de
isomerización para convertirlo en isobutano. La nafta
liviana y la intermedia se mezclan con el alquilato y
las naftas producidas en las plantas de desintegración catalítica y coquización
fluida, para elaborar gasolinas de diferentes tipos. Estas unidades también
producen las olefinas que alimentadas junto con el isobutano
a la planta de Alquilación, forman el alquilato. La nafta pesada se usa en la elaboración de
solventes y combustibles para turbinas. En la Refinería de Amuay se elaboran
las gasolinas Lagoven Extra y Lagoven
Especial, las cuales se distribuyen en las Estaciones de Servicio Lagoven ubicadas en diferentes zonas del país. El kerosén
es el principal componente del combustible para los aviones a reacción y
también se usa como diluente de los combustibles pesados. Del gasóleo liviano
obtenido en la destilación atmosférica se separa el azufre, mediante un proceso
conocido como desulfuración. El gasóleo desulfurado es uno de los componentes
de los combustibles de bajo contenido de azufre. El gasóleo pesado se utiliza
en la elaboración de aceite diesel para transporte pesado y marino. La
Refinería de Amuay posee también cinco unidades de destilación al vacío para
procesar el residuo de los alambiques atmosféricos. El propósito principal de
estas unidades es obtener diversos tipos de gasóleos, los cuales constituyen la
materia prima para la elaboración de aceites lubricantes para la unidad de
Desintegración Catalítica, donde se transforman en naftas y gasóleos livianos.
Los gasóleos de vacío son sometidos a estos procesos sor desulfurados. Una
parte del residuo de la destilación al vacío se somete a un proceso de
coquización donde se transformar en naftas y gasóleos livianos la otra parte se
utiliza para producir asfaltos y combustibles residuales de alto y bajo
contenido de azufre. El contenido de azufre depende de la proporción de gasóleo
desulfurado que entra en la mezcla. En la planta de Lubricantes se procesan las
bases obtenidas de la destilación al vacío para fabricar aceites industriales
la línea regular de lubricantes de motor. La capacidad de procesamiento de esta
planta es de 6.000 barriles diarios, con variaciones que dependen de los
diferentes tipos de aceites que se deseen. La Refinería de Amuay produce
suficientes lubricantes para abastecer una parte considerable del mercado
interno. Entre los diferentes aceites elaborados en Amuay destacan el
"SE" multigrado y el "SF" monogrado,
así como la línea Lagoven de aceites industriales.
CONVERSION
El Proyecto Modificación del Patrón de Refinación de Amuay (MPRA) fue
planificado y llevado a cabo para cumplir tres importantes objetivos que
confronta la industria de refinación en Venezuela: dotar significativamente a la
actividad de refinación en el país con las instalaciones necesarias para
procesar considerables volúmenes de crudos pesados, los cuales forman nuestras
mas abundantes reservas; se disminuye la producción de combustible residual de
alto contenido de azufre y se incrementa la de productos livianos, acción
cónsona con las cambiantes exigencias del mercado internacional y el tercer
objetivo se incrementa la producción de gasolina para el mercado interno. La
fase de pre planificación de este gran proyecto comenzó
en 1976; a partir de 1978 la ingeniería, y en junio de 1979 la construcción.
Durante su ejecución se contrataron más de 240.000 horas hombre de ingeniería
en Venezuela, así como mas de 10.000 toneladas de acero estructural, mas de
15.000 toneladas de tubería, mas de 20.000 válvulas, 175 recipientes a presión,
etc., todo lo cual fue colocado con fabricantes nacionales, hasta lograr un 68%
de contenido nacional de la inversión total del Proyecto, cifra superior a los
5.300 millones de bolívares. Aproximadamente 16.000 personas estuvieron
involucradas directamente en las diversas fases de la ejecución de la obra, que
alcanzo un pico en su fase de construcción de mas de 8.300 personas. En el
mismo se formaron cerca de 1.800 artesanos en un centro de entrenamiento
establecido por Lagoven para el Proyecto. El MPRA
contempló la instalación de unidades de desintegración catalítica, coquización
fluida, isomerización, alquilación y recuperación de
gas licuado de petróleo. La unidad de Desintegración Catalítica tiene una
capacidad de 74.000 barriles por día y es alimentada con gasóleos provenientes
de las unidades de destilación al vacío. Este proceso esta comercialmente
probado como el mas indicado para producir gasolinas
de motor. Un 65% de los gasóleos procesados es convertido en gas, olefinas y
nafta de alto octanaje, y el 35% restante es convertido en destilados. La
reacción de desintegración se lleva a cabo en un reactor de lecho fluido donde
el carbón producido se deposita sobre el catalizador; este catalizador usado se
envía al regenerador, en donde el carbón se quema con aire a alta temperatura y
después de recobrar sus propiedades, regresa al reactor.
La unidad de Coquización Fluida (Flexicoking)
tiene una capacidad de 52.000 barriles por día y es alimentada con los fondos
de la destilación al vacío. En esta unidad. un 28% de la alimentación es
convertida en gas, olefinas y naftas, un 48% es con vertido en destilados y el
resto es convertido en gas de bajo contenido calórico, el cual es usado como
combustible en hornos de las nuevas unidades y en las calderas de la nueva
planta eléctrica. La reacción de desintegración se lleva a cabo en un reactor y
el coque producido en la reacción se envía al gasificador donde es convertido en el gas de bajo contenido
calórico. La ventaja de este proceso sobre otros procesos de conversión de
fondos de vacío, radica en a mayoría de sus sub
productos son gases en vez de son de mas fácil manejo y aprovechables dentro
del mismo complejo como gas combustible. En la unidad de Alquilación
se hacen reaccionar con isobutano las olefinas
provenientes de desintegración catalítica y de coquización fluida, para dar
lugar a una nafta de alto octanaje o alquilato. El isobutano proviene de la conversión del butano en la unidad
de Isomerización. El butano contenido en el crudo no es suficiente para
producir todo el isobutano necesario, por lo cual se
inyecta butano en el crudo proveniente de Ulé. El
butano es recuperado en la nueva unidad recuperadora de gas licuado de
petróleo. La Modificación del Patrón de Refinación de Amuay permitió reducir la
necesidad de procesar crudos livianos, disminuir el procesamiento de crudos
medianos en un 15% y aumentar el de crudos pesados en casi un 400%. Por otra
parte, se incrementó la producción de gasolinas en un 80% y disminuyó la
producción de combustible pesado en aproximadamente un 40%.
LA DESULFURACION
Desde 1969, diversas regiones consumidoras de importantes cantidades de
combustible pesado, como los centros industriales y urbanos de la costa este de
Estados Unidos, establecieron limites al contenido de azufre de dicho
combustible, los cuales variaban entre el 0,3 y el 1 por ciento. Como los
combustibles pesados venezolanos contienen un promedio aproximado de 2,6 por
ciento de azufre, fue necesario construir en Amuay las instalaciones que
permitieran obtener volúmenes apreciables de combustibles de bajo contenido de
azufre. La planta fue inaugurada en 1970, a un costo de 500 millones de
bolívares y con capacidad para producir unos 200.000 barriles diarios de
combustible con un contenido máximo de 1 por ciento de azufre. A fin de que la
Refinería pudiera satisfacer la demanda creciente de los mercados externos, en
especial la costa oriental de Estados Unidos, se comenzó en 1972 la expansión
de la desulfuradora para elevar su capacidad de
producción hasta 300.000 barriles diarios de combustible pesado con un
contenido máximo de azufre del 1 por ciento. En 1973 entró en funcionamiento un
sistema de computadoras cuya finalidad principal es la de elevar, mediante
mecanismos más precisos de control, la producción de combustibles de bajo
contenido de azufre, al tiempo que se aumentan los márgenes de eficiencia y
seguridad. El control por computadora se ha ex tendido a la casi totalidad de
los procesos de la refinería. La desulfuración de los gasóleos se realiza
haciendo reaccionar con hidrogeno los compuestos sulfurosos contenidos en el
combustible. El hidrogeno necesario para llevar a cabo este proceso se obtiene
mediante reformación catalítica del gas natural con vapor de agua. Amuay cuenta
con tres plantas de hidrogeno con una capacidad de producción diaria de 36
millones de pies cúbicos cada una. El gas natural proviene del Lago de
Maracaibo, a través de un gasoducto de 40,6 centímetros de diámetro, paralelo al
oleoducto Ule-Amuay. Como resultado de las reacciones
químicas que ocurren en el proceso de desulfuración de los gasóleos, se forman
grandes cantidades de sulfuro de hidrogeno que se utiliza como materia prima
para la producción de azufre elemental. La Refinería de Amuay tiene dos plantas
de azufre que permiten producir unas 620 toneladas diarias. Los productos
obtenidos en la Refinería de Amuay llegan a los consumidores después de haber
sido sometidos a cuidadosas pruebas de laboratorio para determinar su
rendimiento y calidad. El control se efectúa las 24 horas del día en el propio
laboratorio de la refinería, analizando unas 250 muestras diarias y utilizando
alrededor de 460 procedimientos diferentes. De los exámenes realizados se
obtienen datos suficientes para asegurar una operación eficiente de las
unidades de proceso y la elaboración de productos que cumplen a cabalidad con
las especificaciones exigidas. Por otra parte, se realizan ensayos de
laboratorio con diversos tipos de crudo para conocer el comportamiento del
petróleo en las operaciones de refinación.
UTILIZACIÖN DE COMPUTADORAS
En 1973 la Refinería de Amuay instaló su primer sistema para el control
de procesos por computadora en el complejo de hidrodesulfuracion
(HDS) convirtiéndose así en pionera en la utilización de esta tecnología en el
país. Estos sistemas continuaron implantándole en otras áreas de la refinería y
actualmente el 95% de los procesos de la refinería se controlan utilizando
computadoras. La utilización de computadoras tiene por objeto lograr un mejor
control de las operaciones, óptimo rendimiento en la producción nados y consumo
mínimo combustible, sin sacrificar la eficiencia y la seguridad operacional lo
cual se traduce en apreciables incentivos económicos. Además permite al
personal involucrado en la operación y en el mantenimiento de las unidades,
disponer de información de proceso oportuna y confiable de gran utilidad para
el desempeño de sus labores. El sistema de control computarizado de HDS permite
manipular unas 400 válvulas de control que intervienen en los distintos
procesos del mencionado complejo. En 1979 se instalo un sistema computarizado
en el área de Especialidades, para controlar dos plantas de destilación
atmosférica y de vacío y una fraccionadora de naftas.
Este sistema permite manipular en forma óptima unas 100 válvulas de control y
esta dotado de gran flexibilidad y capacidad de procesamiento de información.
El crecimiento físico de la Refinería de Amuay, justifico la implantación en
1981 de un sistema de información para el Laboratorio de Amuay. Mediante este
sistema, las organizaciones usuarias reciben en sus respectivos centros de
control toda la información relativa a los análisis de las muestras
correspondientes a los distintos productos en la forma más rápida posible. Esta
información también es utilizada por las computadoras de control para verificar
el comportamiento de los 400 analizadores automáticos que se utilizan en el
control automático de la operación. A finales de 1981, las operaciones del área
de Recibo y Suministro de la Refinería también se incorporaron a un sistema de
control por computadora. Este sistema permite la optimización de la capacidad
de almacenamiento de la Refinería, y controlar la calidad de las mezclas que
allí se elaboran. También permite una mayor precisión en la medición de los
volúmenes de carga. El sistema tiene capacidad de decisión y supervisión, y es
apto para el control de tareas, seleccionando en una forma óptima las tuberías
y equipo de transferencia. Las nuevas y complejas unidades de Conversión y sus
servicios industriales son también controladas por computadora. Este sistema
computarizado manipula mas de 420 válvulas de control y en el se han implantado
sistemas de control que garantizan una operación eficiente y segura. La
experiencia de Amuay en el área de control de procesos por computadora ha sido
muy exitosa. El personal de la empresa ha participado intensamente en todas las
fases de los proyectos relacionados con esta tecnología, lo cual lo ha
capacitado para ser autosuficiente en esta área.
ALMACENAMIENTO
Los productos elaborados en Amuay, así como el crudo procedente de
Occidente, son almacenados en depósitos de diferentes tamaños en espera de su correspondiente
despacho. La refinería tiene una capacidad para almacenar 46 millones de
barriles de crudo y productos, de los cuales 19 millones se depositan en
tanques de acero con capacidades que van desde 4.000 hasta 530.000 barriles.
Veintinueve millones de barriles de combustible residual pesado se almacenan en
tres grandes embalses abiertos con capacidad para 8.0, 9.5 y 11.5 millones de
barriles, respectivamente. Tres circunstancias especiales han hecho que estos
depósitos funcionen con extraordinarios resultados. Primero, el clima seco de
la península de Paraguaná hace innecesaria la construcción de techos; segundo,
el suelo de los embalses consiste de arcillas casi totalmente impermeables que
proporcionan una base ideal, ya que impide perdidas por filtración; y tercero,
la configuración natural del terreno facilita la construcción de los embalses.
El agua de lluvia que cae sobre el combustible es eliminada por medio de un
sistema de drenaje. Los embalses fueron construidos para atender las exigencias
del mercado mundial de combustible residual, cuya demanda, para fines de
calefacción, aumenta considerablemente en el invierno (principalmente en
Estados Unidos en cuanto a Venezuela se refiere). El mayor de los tres se
construyó en 1955 y fue ampliado en 1962, y el más pequeño se concluyo en 1970.
OPERACIONES PORTUARIAS Y
PLANTA DE VENTAS
Para llevar a cabo la importante operación de cargar los tanqueros que llegan en busca de productos para los
mercados del exterior y de nuestro país, la Refinería de Amuay dispone de un
moderno puerto de embarque con cuatro muelles, provistos de sistemas
automáticos que permiten la carga simultanea de ocho naves cisterna. En algunas
ocasiones se han alcanzado promedios de 66.000 barriles por hora en las
operaciones de carga. El muelle N° 1, con una
longitud de 305 metros y un calado de 13,1 metros, puede recibir tanqueros de hasta 100.000 toneladas de peso muerto. En las
maniobras de entrada y salida de unos 60 buques que arriban mensualmente a la
bahía de Amuay, se utilizan tres remolcadores que dependen de Transporte
Marítimo de Lagoven. Por medio de un múltiple de
mezcla y carga, manejado a través de una computadora, se pueden mezclar en las
tuberías los combustibles con cualquier contenido de azufre entre 0,3 y 2,2 por
ciento. El sistema permite cargar al mismo tiempo cuatro tipos de combustible.
Existe también un sistema computarizado que permite mezclar mas de 400.000
barriles diarios de 3 diferentes grados de gasolina de motor. Aparte del
volumen de productos que se despachan desde el Terminal de embarque hacia los
distintos puertos. de Venezuela, en la Refinería de
Amuay funciona también una planta de ventas desde la cual se atiende un
promedio diario de 155 gandolas que llevan hasta los
más apartados rincones del país las gasolinas, aceites, solventes y azufre
necesarios para satisfacer el mercado nacional.
Además de las plantas de proceso descritas anteriormente, en la
Refinería de Amuay existe un conjunto de instalaciones de apoyo y servicios
indispensables operacionalmente. Para realizar el enfriamiento requerido en los
procesos de refinación, se dispone de tres sistemas principales de agua salada.
El primero es un sistema de un solo paso con capacidad de 330.000 litres por
minuto, en el cual e! agua es succionada de la Bahía
de Amuay, para enfriar las diferentes unidades de proceso, luego es tratada en
un separador donde se remueven pequeñas cantidades de aceite y posteriormente
es enviada nuevamente a la bahía. El segundo es un sistema de recirculación con
capacidad de 430.000 litros por minuto, en el cual el agua se succiona de dos
torres de enfriamiento, es enviada a las unidades de proceso y regresa
nuevamente a las torres de enfriamiento. El tercer sistema es también de un
solo paso y tiene una capacidad de 580.000 litros por minuto. Existen dos
plantas eléctricas para suplir los requerimientos de electricidad de la
refinería y de la comunidad. Estas plantas tienen una capacidad conjunta de
generación de 140.000 kilovatios, suficiente como para atender las necesidades
de una ciudad de 640.000 habitantes. La fuerza motriz para esta generación es
suplida por diez turbinas de vapor y dos de gas. El vapor de agua es producido
en 14 calderas con una capacidad total de 3.890.000 libras por hora. Cinco de
estas calderas utilizar como combustible el gas producido en la plantas de
Coquización Fluida y el resto utiliza gas natural c combustible liquido. Los
sistemas de agua potable y agua de calderas se alimentan con agua dulce
suministrada por el Instituto Nacional de Obras Sanitarias desde los embalses
de El Isiro y Barrancas, situados al sur de la ciudad
de Coro. La Refinería tiene cinco tanques para al almacenaje de agua con una
capacidad total de 180.000 metros cúbicos. El tratamiento de agua para calderas
se realiza en cinco plantas con una capacidad tota de 15.200 litros por minuto.
Existe una planta de producción de nitrógeno con una capacidad de 70.000 pies
cúbicos por hora para ser utilizado en las unidades de proceso. El gas
combustible utilizado en la refinería se compone de una mezcla de gas producido
en las unidades de proceso y de gas natural. Este gas natural proviene de los
campos de producción de la zona de Lago de Maracaibo y es enviado a Amuay a
través del gasoducto Ulé-Amuay. En la refinería
existe un taller para el mantenimiento y reparación de equipos, y un deposito
de materiales con unos 15 mi renglones, suficientes para garantizar el
mantenimiento de la operación continua de las unida des de proceso y sus
instalaciones auxiliares.
PROTECIÖN
En el área de la Refinería de Amuay funciona igualmente una clínica de
tipo industrial con médicos, enfermeras, inspectores de sanidad y de salud
ambiental y los mas modernos equipos para atender
emergencias y practicar exámenes completos a los trabajadores. En Judibana
existen un hospital del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales y el
Centro de Salud "Dr. Carlos Diez del Ciervo", del Ministerio de
Sanidad y Asistencia Social. Para las labores de vigilancia y seguridad
industrial, Amuay dispone de una organización de protección que resguarda las
instalaciones de la refinería durante las 24 horas del día y clienta con una
estrecha colaboración de las Fuerzas Armadas de Cooperación. Un especializado
Cuerpo de Bomberos, equipado con modernas unidades, evidencia el gran esfuerzo
que se hace en la Refinería de Amuay en materia de seguridad industrial.
Bomberos profesionales altamente calificados y más de 70 voluntarios
debidamente entrenados están alertas para atender con prontitud y efectividad
cualquier problema que se presente en las instalaciones o en el área
residencial. Además, todo el personal de la refinería esta capacitado para
hacer frente a las emergencias que puedan registrarse en su organización de
trabajo.
PERSONAL Y ENTRENAMIENTO
Para cumplir a cabalidad con las difíciles actividades que desarrolla,
la Refinería de Amuay dispone de un personal que constituye su mayor orgullo.
Aproximadamente 2.250 personas, entre las que se cuentan unos 270 ingenieros
(químicos, mecánicos, civiles, electricistas, e industriales], prestan sus
servicios en las diferentes organizaciones encargadas de las operaciones de
refinación, y otras 160 personas actúan en labores de Marina y Mercadeo
Nacional. En Amuay se presta especial atención a la permanente conducción de
los programas de adiestramiento de los trabajadores. La mayor parte de ellos
asiste a cursos, seminarios, charlas y conferencias que se dictan tanto en la
propia Refinería como en las otras áreas de operaciones de Lagoven
y en distintos centros educacionales del país. Otros cumplen asignaciones o
realizan estudios en el exterior para entrar en contacto directo con las mas adelantadas tecnologías de sus respectivas
especialidades. El total de entrenamiento alcanza casi las 60.000 horas hombre
por año.
LA COMUNIDAD
Esfuerzo preventiva en seguridad industrial. Otro aspecto de gran
importancia dentro de la historia de Amuay lo constituye la fundación de la
comunidad abierta de Judibana. Allí, muchos trabajadores de la Refinería han
adquirido sus viviendas y, junto a otras personas que decidieron establecerse
en la zona, han puesto todo su empeño en el desarrollo de joven colectividad en
marcha dotada de modernas instalaciones y servicios como hospitales escuelas,
correos, telégrafos iglesia, clubes, cine, hoteles, restaurantes y centro
comercios En Judibana funcionan dos escuelas primarias donde reciben educación
los hijos de los trabajadores de la Refinería de Amuay: El Instituto Educativo
Judibana, que atiende a 1.150 alumnos, y la Escuela Simón Bolívar a la cual
asiste 450 niños. Mediante cómodos aportes los trabajadores de la refinería
pueden hacerse socios de los clubes Bahía y Judibana, que les ofrecen las mas
variadas instalaciones deportivas y recreativas, como canchas de bowling, tenis, baloncesto, volibol
y bolas criollas, piscinas y salas para a reuniones y otros eventos
profesionales y culturales. La península de Paraguaná, que es un área casi
rectangular de 72 kilómetros de norte a sur y 48 kilómetros de este a oeste,
recibe un considerable aporte económico derivado de las actividades de la
Refinería de Amuay. Sin incluir proyectos especiales, Lagoven
inyecta anualmente en la región una cifra superior a los 270 millones de
bolívares en sueldos, salarios, pago de contratos y compras locales
HACIA EL FUTURO
Durante 1984 se iniciaron los trabajos de construcción del proyecto
"Expansión del Complejo de Bases Lubricantes", el cual permitiría
suministrar volúmenes adicionales de lubricantes al mercado nacional. Además de
aumentar la capacidad de producción, este proyecto mejorara la seguridad y
eficiencia de la operación del Complejo. Consiste en el reemplazo e instalación
de nuevos equipos de procesos en las plantas fenolfinadoras
y desparafinadoras para aumentar la capacidad de
estas unidades. Asimismo, incluye la sustitución del solvente actualmente
utilizado en la planta de extracción (fenol) por uno menos tóxico y con mejor
selectividad (N Metil pirrolidona).
También a mediados de 1984 se iniciaron los trabajos de ampliación del
"Sistema de Asfaltos" con el objetivo de aumentar la capacidad de
suministro de asfalto para el mercado local y de exportación. Consiste en
modificaciones en el sistema de producción, almacenaje y carga a barcos de la
Refinería. Además de incrementar la participación de Lagoven
en el mercado internacional de asfaltos, este proyecto permite procesar un
volumen adicional de crudos pesados. Entre las tareas del personal técnico,
esta la de maximizar la capacidad de las unidades existentes para obtener la
mayor cantidad posible de productos refinados, por lo cual con mucha frecuencia
se hacen estudios y modificaciones a los diseños originales que permitan
alcanzar los objetivos anteriores, manteniendo la eficiencia y seguridad en la
operación. Igualmente se realizan estudios para la selección de los procesos
que permitan aumentar la capacidad de conversión de la refinería, en caso de
que la evolución del mercado lo justifique. Los resultados preliminares indican
que estos consisten básicamente en una planta de mejoramiento de residuos de
vacíos, así como de unidades de hidrotratamiento,
generación de hidrogeno y servicios. En la industria petrolera es común una
frase según la cual una refinería nunca termina de construirse. Los proyectos
antes mencionados son prueba de que en el caso de nuestra Refinería de Amuay,
tal afirmación no podría estar mejor ilustrada.
P. S. No pasarían 12 años cuando todo lo aquí sugerido estaría
construido y operacional: la capacidad de mejoramiento de fondos de vacío más
que duplicada, la capacidad de producción de hidrógeno y desulfuración
aumentada, así como la capacidad de generación eléctrica. Adicionalmente todas
las unidades de proceso habían sido llevadas al máximo de capacidad posible por
su construcción básica: desintegración catalítica a 109 Kb/d
y alquilación a a 21 Kb/d.